Manejo Forestal Sustentable: Conceptos y Desafíos

0
463

La mejor opción para conservar los recursos forestales

 Dr. Markku Simula

A pesar de la creciente presión para mantener y mejorar los diversos servicios de los ecosistemas forestales, estos continúan siendo vistos como una parte utilizable y productiva del medio ambiente humano, su manejo está condicionado por las preferencias económicas y sociales y la competencia con otros materiales.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, establece la definición globalmente aceptada del MFS como

 “un concepto dinámico y evolutivo orientado a mantener y mejorar los valores económicos, sociales y ambientales de todos los tipos de bosques, en beneficio de las generaciones presentes y futuras”

Declaración que deja claro que el MFS cambiará con el tiempo, pero que su propósito, como mínimo, es mantener todos los valores forestales a perpetuidad.

El MFS es un concepto multidimensional ya que incorpora los cuatro pilares de la sustentabilidad; económico, social, cultural y ambiental. La gente está en el centro del MFS intentando contribuir a las diversas necesidades de la sociedad.

E L E M E N T O S  T E M Á T I C O S  D E L  M F S

  1. Cantidad
  2. Diversidad biológica
  3. Salud y vitalidad
  4. Funciones productivas
  5. Funciones de protección
  6. Funciones socioeconómicas
  7. Estructura jurídica, política e institucional

 

Se espera que el MFS garantice que ni la biodiversidad ni las reservas de carbono disminuyan con el tiempo, que la calidad del agua proveniente de los bosques sea siempre alta, que se cuiden las actividades recreativas, que se respete el patrimonio cultural y que las personas que tradicionalmente dependen de los bosques para sus medios de subsistencia puedan seguir haciéndolo. Además, los productos que necesita la sociedad deben suministrarse en volumen suficiente sin que se reduzca la productividad forestal.

Adicionalmente, los conflictos sobre el uso de los bosques deben ser manejados de manera justa y transparente. Esto significa un enfoque multifuncional del manejo forestal en el que es necesario priorizar varios objetivos. Se argumenta que no se requiere ningún otro uso de la tierra para satisfacer tantos objetivos simultáneos y dinámicamente cambiantes. Sin embargo, los intercambios entre funciones múltiples son difíciles de medir y cuantificar.

En la práctica, a menudo hay una función principal de manejo designada que puede ser la producción, la conservación de la diversidad biológica, la protección del suelo y el agua, la prestación de servicios ecosistémicos o los valores culturales o espirituales que también pueden combinarse (bosques multi-propósito). Los objetivos ampliados han extendido el alcance de la aplicación del MFS más allá de los bosques de producción para abarcar todos los propósitos del manejo forestal, incluyendo la protección y conservación en todo tipo de bosques naturales, modificados o plantados. Al mismo tiempo, la complejidad en la implementación del MFS ha aumentado y también lo han hecho los costos del manejo.

El MFS es un concepto dinámico, los valores de las sociedades cambian con el tiempo y por lo tanto las metas y la implementación del MFS también cambian. Además, al igual que cualquier otra actividad humana relacionada con los recursos naturales, el manejo forestal es un proceso continuo de mejora. Se considera nueva información cuando se revisan los objetivos y enfoques del MFS como parte del manejo adaptativo. El manejo de los bosques es siempre sensible y adaptable al cambio de conocimientos y necesidades.

El mantenimiento de todos los valores forestales a perpetuidad no significa que el bosque permanezca en un estado estático. La sustentabilidad debe ser vista en el tiempo, ya que los bosques siempre estarán sujetos a perturbaciones debidas a razones naturales o cambios debidos a las intervenciones humanas. La clave en el MFS es mantener la elasticidad para soportar las perturbaciones naturales y otras, al tiempo que se asegura la capacidad de adaptarse a los cambios ambientales a más largo plazo.

El MFS es aplicable a diversas escalas geográficas, es decir, global, nacional, subnacional, unidad de manejo forestal (UMF) y estratos o rodales. El manejo forestal sustentable debe abordarse en todos estos niveles, A nivel global y nacional, el objetivo del MFS es contribuir al manejo, conservación y desarrollo sustentable de todos los tipos de bosques y asegurar sus múltiples funciones complementarias.

En el ámbito subnacional y de paisaje (a menudo una unidad administrativa, una cuenca hidrográfica u otra unidad geográfica), tradicionalmente se ha considerado el desarrollo de infraestructuras (particularmente en las áreas de abastecimiento de madera) y la protección del agua y el suelo, como áreas sujetas a degradación. Más recientemente la creciente concientización sobre los valores ambientales y socioeconómicos de los bosques ha llevado a aumentar la importancia del mantenimiento y la mejora de todos los productos y servicios forestales, junto con la organización de los propietarios para los esfuerzos de cooperación para la producción y el desarrollo de la infraestructura.

Los bosques son afectados por el cambio climático de muchas maneras. En general, la vulnerabilidad a los desastres naturales y las variaciones climáticas extremas (incendios forestales, inundaciones, deslizamientos de tierra, sequías, daños por tormentas, brotes de plagas y enfermedades, propagación de especies exóticas invasoras, etc.), está aumentando. El cambio climático afecta la distribución de los tipos de bosques, la presencia de especies arbóreas, la calidad del suelo, la disponibilidad de agua, la productividad, los hábitats de flora y fauna y la disponibilidad de alimentos y otros productos y servicios.

Los bosques tienen un doble papel en la mitigación del cambio climático: su manejo sustentable es parte de la solución, pero la deforestación y la degradación forestal son parte del problema. Los bosques pueden ser sumideros netos o fuente neta de carbono, dependiendo de su edad, salud y susceptibilidad a incendios forestales y otras perturbaciones, así como sobre cómo se manejan y utilizan. Los bosques manejados de manera sustentable desempeñan un papel central en la mitigación y adaptación al cambio climático, mediante el mantenimiento de la cubierta forestal y arbórea y la mejora de las reservas terrestres de carbono.

La evaluación de los flujos y stocks de carbono está influenciada por la escala geográfica aplicada y el horizonte temporal. Los cambios en las existencias de carbono requieren tiempo y, por lo tanto, la evaluación y las proyecciones deben extenderse por períodos de tiempo suficientemente largos, como mínimo 20 años o más, para considerar debidamente las opciones en los métodos de manejo forestal y la intensidad de la cosecha. En la implementación del MFS se pueden lograr cambios positivos a través de una variedad de medidas que conducen a diferentes combinaciones entre el clima y otros beneficios. en los bosques de producción manejados de manera sustentable es generalmente posible, aumentar las existencias de carbono al tiempo que aumenta la intensidad de la producción de madera.

El manejo forestal se ocupa de los aspectos administrativos, económicos, legales, sociales, técnicos y científicos relacionados con los bosques naturales y plantados. Implica diversos grados de intervención humana deliberada, que van desde acciones dirigidas a salvaguardar y mantener el ecosistema forestal y sus funciones, hasta favorecer especies o grupos de especies específicas o de valor social o económico para la mejora de la producción de bienes y servicios.

La unidad de manejo forestal (UMF) es una unidad de toma de decisiones sobre operaciones forestales que involucran la planificación, implementación y control a través de un enfoque integral sistemático. El tamaño de una UMF puede variar de unas pocas hectáreas a cientos de miles de hectáreas, dependiendo de la situación. Una UMF está siempre compuesta por un número variable de rodales (o compartimentos) que representan la unidad básica de planificación para las operaciones de manejo (por ejemplo, restauración o producción).

La UMF es a menudo también una unidad de tenencia y es administrada por un propietario forestal privado, una comunidad forestal, una agencia pública, una empresa privada, un administrador forestal contratado o mediante otro acuerdo. Es en este nivel que se suele evaluar la sustentabilidad del manejo forestal en la práctica. La UMF también puede ser una unidad más grande que consiste en varias propiedades individuales dentro de una cuenca u otro tipo de paisaje, que puede ser manejado como una sola unidad para propósitos específicos con el consentimiento de los dueños. Una herramienta política clave para la implementación del MFS es el programa de manejo forestal (PMF), que proporciona un marco de largo plazo para su implementación y la elaboración de los planes operativos anuales.

Los resultados de un reciente estudio internacional comparativo sobre la regulación de la planificación y la aplicación del manejo forestal en 10 países de Europa, América del Norte y Japón, Encontró que la legislación forestal no impone un PMF para todos los bosques de los países estudiados. Algunos países (Austria y Finlandia) no tienen ninguna obligación para ello, pero un PMF puede ser una condición previa para acceder al apoyo público o a los beneficios fiscales. Los pequeños bosques privados de 10 a 50 ha dependiendo del país), pueden ser eximidos de la obligación de un PMF o pueden aplicar para ellos planes de manejo simplificados específicos.

Cabe señalar que su objetivo particular, no es regular los volúmenes de producción y las actividades silvícolas anualmente sino por períodos, a menudo de cinco años, lo que permite al propietario ajustar los volúmenes de producción de madera, de acuerdo con las condiciones del mercado de manera flexible. En todos los países estudiados, las cosechas están reguladas. En muchos casos, los bosques bajo PMF aprobados no necesitan autorización adicional de la cosecha. Sin embargo, en los países donde no hay obligación de PMF, toda la cosecha requiere autorización previa.

Otra medida para simplificar los procedimientos es presentar digitalmente los PMF y solicitudes de cosecha por el propietario para la aprobación de las autoridades, quienes también comunican digitalmente sobre sus decisiones. En cuatro países, se aplica la regulación del tamaño máximo de áreas de corta de matarrasa. A menudo existe la obligación de reforestar adecuadamente estas áreas en términos de especies y densidad (en un plazo de 3 a 5 años por plantación o siembra directa y hasta 10 años por regeneración natural).

Los PMF en bosques no estatales pueden ser elaborados por el propietario del bosque, un prestador de servicios técnicos elegido por el propietario, o en pocos países por la autoridad forestal. En general, el prestador de servicios técnicos debe tener una competencia reconocida pero no siempre es obligatoria. Una asociación o cooperativa de manejo forestal también a menudo tiene esta competencia.

En prácticamente todos los países estudiados se presta apoyo público para facilitar la planificación del manejo forestal, que puede ser una ayuda financiera o en especie (cartografía, información sobre los recursos forestales, asesoría y otros). En todos los casos, un PMF cuenta con una declaración de objetivos en la que, el propietario del bosque suele participar y decidir sobre sus objetivos.

Las acciones a nivel rodal y otras (silvicultura, cosecha, infraestructura, etc.), se indican típicamente para períodos de cinco años y para el período de planificación (usualmente 10 años, pero en algunos casos hasta 20 años o más). Los costos y los ingresos suelen ser detallados para que el PMF sirva para un “plan de negocios” del propietario del bosque.

 Tomado de la disertación para acceder como Académico Correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias Forestales A.C. el 18 de octubre de 2017, en la Ciudad de México.

 

Markku Tapani Simula

Ingeniero Forestal (1968) y Doctor en Ciencias Forestales (1982) de la Universidad de Helsinki. Actualmente es propietario y director general de la empresa de consultoría ARDOT y profesor adjunto del departamento de ciencias forestales de la universidad de Helsinki

Destacado profesionista forestal de nivel internacional ha desarrollado y realizado 139 proyectos para instituciones como: BM, BID, FAO, ITTO, MTK, ONU, CEPI, CE y Gobiernos de distintos países, entre ellos México. La mayoría de esos proyectos, versan sobre: planeación de la industria forestal, economía forestal, análisis y diseño de políticas públicas, elaboración y evaluación de proyectos, investigación y entrenamiento, así como manejo del medio ambiente y certificación forestal. Ha impartido 99 conferencias en los más importantes foros del mundo y tiene registradas 177 publicaciones sobre temas relacionados con el sector forestal. Su nombre ha quedado grabado en la historia forestal de México, pues lo ostenta la biblioteca de la Comisión Nacional Forestal en sus oficinas centrales.

La actividad forestal mexicana también ha sido beneficiada con su actuación como principal promotor, actor y garante de la permanencia del convenio bilateral en materia forestal México-Finlandia por espacio de medio siglo que, se cumplieron, justamente el año 2017. Su presencia en México durante este largo periodo se caracteriza por la realización de gran número de proyectos, conferencias y asesorías que le han permitido conocer y ser conocido en todo el territorio nacional.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here